Ya estamos en pleno verano, y aunque estamos en el norte, el sol pega con fuerza y las temperaturas suben. Hoy os traemos unos consejos para sobrellevar estas altas temperaturas sin sufrir ningún percance.
El golpe de calor es una de las afecciones más graves de hipertermia. Se produce cuando nos exponemos a un sobrecalentamiento del cuerpo debido a altas temperaturas o a un exceso de ejercicio físico. El golpe de calor es una urgencia médica importante, ya que aparece muy rápidamente (en 1 o 6h) y puede ser de evolución fatal si no se trata, pudiendo causar incluso la muerte.
En España la mayoría de los casos se producen en julio y agosto, cuando llegamos a temperaturas superiores a  40°C. A los mecanismos que regulan la temperatura corporal les cuesta aclimatarse y esta alta temperatura y la deshidratación hacen que algunos órganos empiecen a funcionar de manera errática, lo que puede provocar distintos síntomas, como:
• Sensación de debilidad
• Dolor de cabeza y mareos, incluso desmayos
• Poca orina y poca sudoración
• Sequedad y enrojecimiento de la piel
• Hiperventilación
También tenemos que tener en cuenta que existen unos grupos de población más sensibles a padecer golpes de calor, y sobre los que tenemos que extremar la precaución, y son:
• Niños y lactantes
• Personas mayores
• Personas con sobrepeso u obesidad
• Personas con enfermedades crónicas como la diabetes, enfermedad cardiovascular, respiratoria, renal o neurológica
• Convalecientes o enfermos dependientes
Por todo ello, queremos hacer hincapié en la prevención. Podemos tomar medidas que nos ayuden a evitar estos golpes de calor:
• Evitar el sol en las horas centrales del día (entre las 12:00 y las 17:00), y en general evitar exposiciones largas.
• Beber abundante agua o bebidas isotónicas. Evitar comidas copiosas de difícil digestión, ya que aumentan la temperatura interna.
• Vestirnos con ropa adecuada y ligera, que permita la transpiración. Cubrirnos la cabeza con gorros o sombreros y llevar gafas de sol.
• Si notamos debilidad, mareo o dolor de cabeza, retirarnos a un lugar fresco y a la sombra y esperar que los síntomas remitan.
¡Ya veis que las medidas de prevención son sencillas y pueden evitarnos un susto mayor!