TRATAMIENTO PIOJOS

En un post anterior os hablamos de los piojos y liendres y desmentimos algunos mitos sobre ellos. Hoy os traemos los tratamientos para combatirlos y precauciones que podemos tener para evitar el contagio.

Para prevenir el contagio de la pediculosis os traemos unos consejos:

Evitar el contacto cabeza con cabeza. En adultos es más sencillo pero los niños mientras juegan es normal que exista contacto directo con otros compañeros.

No compartir lo que uno se pone o utiliza en su cabello. Es decir, evitar compartir peines, cepillos, sombreros, diademas, viseras, cascos... 

Evitar acostarse en camas, sofás o cualquier objeto (peluches, almohadas, cojines...) que haya podido estar en contacto directo con alguna persona infestada.

Más adelante os hablaremos de ellos pero suele ser útil el uso de determinados aceites esenciales que repelen los piojos.

Y como consejo final para nuestra salud: no utilizar ni nebulizadores ni atomizadores para plagas en casa. No existe ningún repelente de piojos y el uso de algún nebulizado de plagas puede ser dañino para la salud si se inhala o absorben en la piel.

Hoy en día en el mercado existen múltiples tratamientos para los piojos, sin embargo, como indicamos anteriormente, no existe tratamiento alguno que mate las liendres. Para ello deberemos recurrir a una liendrera. Como tratamientos para los piojos encontramos:

Permetrina al 1%: es el tratamiento más común, eficaz y de menor toxicidad. Encontramos champús y lociones con esta composición. De estos dos, la mejor es la loción ya que suele estar formulada con mayor concentración de permetrina y permanece más en el cuero cabelludo. Sin embargo, cierto es que algunos piojos ya son inmunes a la permetrina por lo que existen otras formulaciones.

Lindano: se trata de otro pediculicida que posee mayor toxicidad y menor eficacia que la permetrina por lo que está en desuso.

Dimeticonas y ciclometiconas: se tratan de métodos físicos (siliconas) que inmovilizan el piojo y lo ahogan. Ya que existen múltiples piojos resistentes a la permetrina, se están convirtiendo en el tratamiento de elección.

Insecticidas naturales y aceites esenciales (aceite de árbol de té, lavanda o eucalipto, extracto de Quassia amara...): poseen eficacia antiséptica y antifúngica sobre la piel. Sin embargo, su evidencia es escasa como repelentes y pueden producir dermatitis de contacto. El más utilizado es el árbol de té, que encontraremos en lociones junto con dimeticonas o solo, como aceite puro.